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Epistolario VI

1918-1924

Poveda, Pedro
9788427728509
38,46 €

Pagos 100% seguros

El Epistolario 1918-1924 es una muestra del esfuerzo ingente por desarrollar, consolidar, dar forma y carácter a la que desde siempre denominó “Obra de Dios”. En este Epistolario, tomo VI de la Edición Crítica de las Obras de San Pedro Poveda, el autor se nos revela como fundador, impulsor y organizador de una Obra que después de su aprobación diocesana en Jaén en 1917, y a pesar de los muchos obstáculos presentados, crecerá de manera imparable, en extensión y en hondura, hasta alcanzar su aprobación pontificia en 1924.

El número de cartas conservadas en esta etapa es elevadísimo, alrededor de unas 850, de las que este Epistolario recoge un total de 244, la mayor parte de ellas inéditas. En sus mensajes epistolares, que fluyen al hilo de la vida, asoma a veces su voz más íntima, reveladora de aspectos muy hondos de su personalidad. Esa voz deja entrever una exquisita sensibilidad capaz de percibir necesidades y situaciones de las personas, desde las más básicas a aquéllas de especial fragilidad, como la pérdida de la salud, el fracaso, la incomprensión, la persecución o la injusticia.

La correspondencia de San Pedro Poveda ocupa un lugar relevante dentro de su obra escrita. Se trata de un valioso legado de orientación espiritual, formación humana, exposición doctrinal y clave imprescindible para adentrarse en su biografía interior. 

Numerosas cartas de este epistolario manifiestan la fragilidad del autor en las circunstancias adversas de estos años, empezando por la propia debilidad física y el agotamiento psíquico, que humildemente confiesa a los íntimos; motivados por el trabajo intenso, la enfermedad, la turbación o un cansancio, que nunca deriva en lamento. Confiesa: “Ojalá que sepa aprovecharme de este alimento. Pide salud para mí, pues no paso día bueno, y necesito trabajar mucho”.

La voz íntima de Poveda también resuena también a través de su correspondencia, en su silencio; un silencio que según su propia confesión “obedece siempre a algo que no está en mi remediar”; expresión reveladora, dentro de su brevedad, de una actitud personal muy profunda. Provocador también es su silencio para no culpar a nadie; optando por un “callar” heroico ante los ataques, amenazas y descalificaciones por parte de “los de dentro y de los de fuera”.

Pedro Poveda Castroverde (1874-1936), sacerdote pedagogo español, fundador de la institución teresiana, nació en Linares (Jaén). Sus primeros trabajos como educador tuvieron lugar en Guadix (Granada). Posteriormente, fue nombrado canónigo de la basílica de Nuestra Señora de Covadonga y en 1911 abrió sus primeras “Academias y Centros pedagógicos”, iniciando movimiento de renovación educativa que se extendió por España y otros países. Fue el inicio de la Institución Teresiana, asociación laical comprometida con la misión de llevar la sociedad la “buena nueva” de la educación y la cultura y que supuso un gran impulso para la incorporación de la mujer al campo educativo y profesional los comienzos del siglo XX.

Después de una intensa vida dedicada a la promoción humana y social, de su nación evangelizadora abierta la trascendencia, comprometida con la justicia y con la cultura de su tiempo, el 27 de julio de 1936, pocos días después del comienzo de la guerra civil española, fue detenido en su domicilio y abatido en martirio por la fe.

Fue beatificado en Roma el 10 de octubre de 1993 y canonizado en Madrid el 4 de mayo de 2003 por San Juan Pablo II.

Prólogo, Maite Uribe Bilbao

Estudio introductorio

Notas sobre la edición del presente volumen, C. R. G.

Cartas 1918-1924 

1918. Yo estoy satisfecho, porque mi sacrificio llega a lo más posible

1919. He aquí amadísimas, mi preocupación constante (…) que Cristo se forme en vosotras 

1920. Cada vez hay que admirar más la providencia del Señor, deparando organismos apropiados para cada época

1921. La obra es de Dios y a Dios no se le cierran los caminos

1922. Declaro pues y confieso (…) que en ti está encarnado el espíritu de la Institución Teresiana

1923. Ahora, toda mi atención (…) debe emplearse en consolidar la Institución Teresiana, que es obra de Dios

1924. Lo que no consiguió el talento, la autoridad, el poder, ni grandeza humana alguna, lo obtendrá la humildad

Documentación complementaria

1. Selección de cartas de corresponsales de Pedro Poveda

2. La medida de vuestra fe y esperanza determinará la extensión de la obra

3. Te hacía falta este viaje para ser directora general de cuerpo entero

ISBN
9788427728509
Páginas
800
Edición
1ª edición
Fecha de edición
2021
Alto
25,00 cm
Ancho
15,50 cm